Sábado 24 de Junio del 2017

27-02-2017

ESTUDIANTES ARGENTINOS EN LA REPUBLICA ISLAMICA DE IRAN

Referente salteño rescata “el viaje a la intensidad y profundidad del Islam”


Asad de Guardia de Ponté Diab, un referente musulmán de la provincia de Salta, viajó con una delegación de argentinos a la República Islámica de Irán, nos cuenta su experiencia espiritual y vivencial en el centro actual del shiismo en el mundo; sus visitas a los mausoleos y el “enriquecimiento del alma, imposible de narrarlo con palabras”.

Asad es de ascendencia árabe por parte materna, pero rescata también la cultura arábiga islámica en la cultura popular de Salta, una tierra de una idiosincrasia única en el país en cuanto a su identidad tan pronunciada, al decir de su padre José de Guardia de Ponté, un intelectual reconocido en aquella provincia y de obligada referencia cuando se habla de la “salteñidad”. 
 
En Salta perviven centenares de descendientes de árabes musulmanes de unas siete u ocho familias que se asentaron allí, muy prolíficas, aunque hoy están asimilados a la cultura mayormente católica y musulmanes solo quedan unas pocas docenas, sumados los islamizados, a quienes Asad intenta nuclearlos como sucede en otras lugares del país. 
 
En una nota concedida a El Diario de La Rioja, el joven Asad rescata de este viaje de estudios, cuyos propulsores fueron los profesores Sheij Feisal Morhell y la licenciada Sumeia Younes -ambos de Tucumán- “lo grato que fue rezar ante cientos de personas; forjar amistades con estudiantes iraníes e incluso hacer un partido de fútbol con ellos”.
 
Un partido de fútbol, simpáticamente sea decirlo, donde el ganador fue el equipo iraní, expectante de jugar nada más ni nada menos con argentinos leyendas del fútbol, patas duras a quienes ganaron de cabo a rabo”.
 
Pero esa es otra divertida historia y acá lo que dice Asad:
 
¿Qué rescataste de este viaje a la República Islámica de Irán?
 
Rescato muchas cosas, primero que nada, tengo entendido que este viaje ha sido una posibilidad única y reconozco que soy el único salteño que ha podido ir como invitado a Irán y llevar a cabo este curso en las ciudades sagradas de Qom y Mashhad. Este viaje ha cambiado muchos aspectos de mi vida, dicen que viajar es importante para madurar. Pero en este caso, es aún más intenso y profundo, ya que fue un viaje espiritual y según mis profesores iraníes, un viaje bendito y no dudo dicha afirmación. También rescato la grata experiencia que he adquirido. Visitar los santuarios sagrados, rezar al lado de cientos de personas, forjar amistades con estudiantes iraníes e incluso hacer un partido de fútbol con ellos me ha enriquecido el alma. Agradezco a Dios por este viaje y así también el esfuerzo de sus organizadores Sumeia Younes y su esposo el Sheij Faisal Morhell, y todas las personas implicadas para que este viaje se haya podido realizar.
 
¿Te asustó el cambio cultural? ¿Cómo lo viviste?
 
Sinceramente el cambio fue muy agradable, ya tenía mis ideas al respecto de la cultura y de todas formas tuve mis sorpresas, porque como argentino uno tiene arraigado distintas costumbres. Hablo de pequeños detalles que nos hacen apreciarnos el uno al otro, aquí uno comprende que la diversidad es un milagro. Al llegar a Teherán encontramos una sala de rezo en el aeropuerto e hicimos el Salat de la madrugada y a partir de ahí me sentí casi como en mi propio hogar. El uso del inglés me ayudo sobremanera y gracias a este idioma pude hacerme de amigos allá. Noté la calidez de los estudiantes religiosos y aprendí de ellos como ellos de nosotros, puesto que la Argentina para los iraníes es casi desconocida.
 
¿Qué te instó a realizar este curso tan intenso y profundo con figuras de primer nivel de Argentina y las américas además de los profesores iraníes?
 
Al principio pensaba que este curso iba a hacer mucho más liviano y que solo iba a cursar en Irán. Fue la curiosidad e interés por la religión lo que me ayudo a ser constante en los estudios, ya que terminamos cursando medio año antes de viajar. Las clases fueron dictadas por la Licenciada Sumeia Younes y el Sheij Feisal Morhell las cuales fue un gusto poder ver. Por cierto, presencié las clases a distancia, es decir, vi las clases a través de internet. Solo fui a rendir a Tucumán y en total fueron seis exámenes. En Irán las clases se presentaron mañana y tarde. Los profesores son especialistas en su área y también clérigos de importancia, y todos ellos dejaron en mí una muy buena impresión.
 
¿Vas a continuar con los estudios islámicos o lo que sabes te sirve para tu vida diaria y espiritual?
 
Por supuesto, espero continuar y tener más oportunidades como ésta. Tener dichos estudios, visitar los lugares sagrados y vivir dentro de una sociedad islámica me ha enseñado muchas cuestiones prácticas. El Islam es una forma de vida que sigue un camino recto, te enseña a ser justo y piadoso, a ordenar el bien y prohibir el mal, y a observar la vida material como un paso hacia la próxima, de tal modo de no aferrarse a aquellas cosas efímeras y materiales. Diariamente los salteños luchamos contra la globalización y enfrentamos la pérdida de nuestra identidad. Como musulmán sé que es imprescindible ver más allá de lo obvio, analizar, cuestionar y ser crítico de todo en cuanto nos rodea. Tristemente Latinoamérica está inmersa en una situación de riesgo espiritual y cultural, donde los jóvenes son influenciados por modas y tendencias que los hacen individualistas y los alejan de los valores familiares. Espero poder ayudar a mi comunidad, enseñar lo aprendido y poner mi granito de arena para la complacencia de Dios.
 
¿Qué se siente estar cerca de lo que uno cree más sagrado como por ejemplo ante los mausoleos que guardan los restos de los descendientes directos del Profeta Muhammad?
 
El sentimiento es inexplicable, los edificios están hechos de un modo que su belleza te llegue al corazón. La gente que asiste a los santuarios va entregada a Dios y con una certeza en su Fe que muy difícil se podría ver en occidente. La experiencia mística de estar en la Mezquita de Yamkaran (cerca de la ciudad sagrada de Qom), tocar los sepulcros sagrados del Imam Rida (as), Fátima Masuma (as) y el Imam Jomeini (r.a.) no tiene comparación. Poder adorar a Dios en estos templos fue un obsequio divino y algo que nunca olvidaré. Sentir la pureza de esos lugares me entregó una inmensa paz. Le deseo a cada musulmán seguidor de Alhul Bait (as) poder visitar estos lugares por su grata recompensa.
 
Salta es una de las provincias más conservadoras del país en todo: Una sociedad feudal; el folklore con su sello característico, el habla, las tradiciones gauchescas güemesianas; el ninguneo al otro que no es igual ¿Cómo concilias esto con el Islam de tus antepasados y que lo estudias profundamente y lo practicas? ¿Te trae algún tipo de problema social o familiar?
 
Por la mala propaganda de los medios de comunicación, la sociedad salteña envuelve en prejuicios todo lo relacionado con el Islam. Diría también, que las mismas religiones que profesan los salteños generalmente les enseñan estos prejuicios y es un tema lamentable, puesto que se basan en mentiras de estos medios y no buscan verificar la información. Sin embargo, diariamente hay gente que se quita la venda de los ojos y apoya a los musulmanes y su lucha contra el terrorismo, ya sea directo o indirecto. Muchos jóvenes están interesados en buscar a Dios y hacer el bien, y observan que los musulmanes son quienes más están siendo oprimidos en el mundo. Aunque los salteños se han influenciado por los medios, conocen las características árabes e islámicas que arraiga su propia cultura y tienen un gran cariño hacia estos países. Por esto me he encontrado con muchas personas interesada en la religión y gracias a Dios no he tenido ningún conflicto a causa de mi creencia, pero si he tenido que explicar de qué se trata el Islam y desmentir todas estas falsedades que han sembrado los medios desde las noticias hasta las películas.

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