Jueves 21 de Septiembre del 2017

19-02-2017

DELEGACION DE ESTUDIANTES ARGENTINOS EN IRAN

Licenciada Sumeia Younes: “Es imperioso que los musulmanes estudien y contesten la desinformación de los medios de comunicación que atacan despiadadamente”


TEHERAN.- Organizado por la licenciada Sumeia Younes, viajó a la República islámica de Irán una delegación de estudiantes argentinos donde se profundizó el conocimiento de Islam, que a decir de la estudiosa tucumana, “hoy más que nunca es imperioso que los miembros de nuestra comunidad se instruyan sobre al menos lo básico de nuestra bendita religión”.

La licenciada Younes es una reconocida figura internacional cuyos estudios teológicos la han llevado por diferentes partes del mundo ofreciendo conferencias sobre el Islam y en estos momentos está terminando su doctorado en Teología.
 
Mediante sus contactos y esfuerzo logró llevar una delegación de estudiantes argentinos compuesta por once miembros a la República Islámica de Irán, la que descolló por su dedicación y conclusión.
 
Habló sobre la desinformación que brindan los medios de comunicación sobre el islam y la necesidad de instruirse y de estar alerta ante el estereotipo que los mass media interesados desean crear.
 
En un reportaje ofrecido a El Diario de La Rioja en la República Islámica de Irán que en estos días conmemoró su Trigésimo Octavo Aniversario, esto es lo que nos dijo la erudita argentina:
 
Licenciada Sumeia Younes: Por primera vez se ha realizado un curso de Islam sistemático e intenso en la República Argentina, y usted fue la organizadora de todo esto. ¿Qué nos puede contar sobre este acontecimiento?

En el Nombre de Allah, as-Salamu ‘alaikum. El objetivo y razón por la cual mi esposo el Sheij Feisal Morhell y yo fundamos el Instituto de Cultura y Ciencias del Islam “Al-Gadir”, fue enseñar y divulgar en forma académica el puro y genuino Islam, y hoy más que nunca, es imperioso que los miembros de nuestra comunidad se instruyan en forma seria sobre al menos lo básico de nuestra bendita religión, primeramente para que ellos mismos obtengan más información sobre la fe que profesan y puedan fortalecerse en este ámbito a través de su práctica, y para que a raíz de ello consigan también estar a la altura de los acontecimientos de hoy en día, para poder responder con pleno conocimiento, cada uno en su propio ámbito de estudio o trabajo, a las ambigüedades planteadas por los medios de comunicación respecto al Islam, desde que, a través de esta “desinformación” que difunden, atacan despiadadamente a una de las 3 religiones abráhamicas. Lamentablemente, lo que mayormente hoy se propaga en nombre del Islam a través de la mass media, son los actos de salvajismo que cometen en contra de la humanidad los ajenos al Islam –aún cuando se adjudiquen pertenecer a esta bendita religión-, cuando es en realidad el Islam y los musulmanes de todo el mundo los que están sufriendo las reales consecuencias de toda esta barbarie. Además, no es algo nuevo el hecho de que desde antaño se implantaron nociones erróneas en las mentes de la gente respecto a algunas creencias y prácticas de los musulmanes, y es menester intentar enmendar estos preconceptos equivocados. Como dijo nuestro amado Imam Ali (a.s.): “La gente es enemiga de lo que ignora”.

El Islam tiene mucho que ofrecer a la humanidad, y es nuestra obligación instruirnos como se debe respecto al mismo, principalmente porque nos sirve de guía hacia el sendero recto y la aproximación a Dios –que es el objetivo último de nuestra creación y la manera de alcanzar la verdadera felicidad en este mundo y el otro-. Estoy convencida de que la mejor manera de mostrar al mundo lo que realmente es el Islam, es actuar en base al mismo. Hay un famoso hadíz de nuestro Imam As-Sadiq (a.s.) que versa: “Convocad a la gente (hacia Dios) con otra cosa que vuestra lengua”, es decir, nuestro accionar es lo que más demuestra lo que somos como musulmanes.

De aquí que, con la misma esperanza de siempre, de que los miembros de nuestra comunidad conozcan, practiquen y difundan las enseñanzas divinas que redundan en su propio beneficio y el de la humanidad, convoqué a algunos hermanos y hermanas de 4 provincias de Argentina para realizar este curso, y al ver el interés que demostraron en participar, comenzamos a impartir las clases en San Miguel de Tucumán, en la sede del Instituto de Cultura y Ciencias del Islam “Al-Gadir”.
 
¿En qué consistió el curso en Argentina y cuánta fue su duración?

El curso en Argentina comenzó la primera semana del bendito Mes de Ramadán del año pasado (2016) y concluyó el día 31 de Diciembre del mismo año. Las clases se impartieron durante todo este período los días sábados, y eran grabadas para poder ser enviadas al resto de las provincias (La Rioja, Salta y Buenos Aires). Se dictaron 4 materias: “Autoconocimiento” y “El Sistema de las Creencias Islámicas” –las cuales fueron impartidas por el Sheij Feisal Morhell-, y “Ahkam (Leyes Prácticas)”, e “Imamato y Wilaiah” – las cuales fueron dictadas por mí-. Al término de cada materia tomábamos una prueba de evaluación. 
 
¿Cómo surgió la idea de llevar a 11 jóvenes, varones y mujeres, para participar en este Primer Curso especializado sobre Islamología para argentinos en Irán? ¿Hubo selección previa?

Debo reconocer que en un principio no esperaba que el curso en Argentina pudiera recibir tanta acogida por parte de los participantes, ya que todos ellos estudian o trabajan, y obviamente estas clases les quitaba bastante de su tiempo libre. Es así que al observar su perseverancia y asistencia, pensamos que quienes habían demostrado más interés y empeño, y habían aprobado todos los exámenes, podían culminar este curso con otro más en un país islámico, de manera que pudieran también tener la experiencia de vivir el Islam en toda su expresión. Es así que decidimos realizar este viaje a la República Islámica de Irán, que se puede decir, es el país islámico modelo en nuestros días, desde que se rige por el sistema islámico basado en las reales enseñanzas del Corán y de la Tradición del Noble Profeta del Islam (s.a.w.) y su Purificada Familia (a.s.). Por supuesto, debo aclarar que quienes concluyeron el curso y a quienes se les ofreció viajar fueron más de los que finalmente pudieron hacerlo. 
 
¿Cómo es que se hizo posible este curso que fue inédito para la comunidad shia argentina? Además de organizarlo todo, usted logró la financiación para que la delegación argentina pudiera viajar y establecerse en ciudades como las históricas Qom y Mashhad.

Al surgir la idea de realizar el viaje a Irán, me contacté con algunas personas y organizaciones abocadas a la difusión para solicitarles asistencia en este emprendimiento. Además de conseguir la ayuda por parte de algunos hermanos benefactores para la financiación del viaje, se logró que los Seminarios Islámicos de Qom nos concedieran un lugar de residencia, profesores y todas las instalaciones y recursos necesarios en esta bendita ciudad, donde el curso se realizó en las cercanías de la Mezquita de Yamkarán. Asimismo, en Mashhad tuvimos el honor de ser acogidos por la Administración del Sagrado Santuario del Imam Ar-Rida (a.s.), de tal manera que parte del curso se realizó también en esta sagrada ciudad, en los recintos que se encuentran dentro del mismo Santuario. ¡No podríamos haber recibido mayor bendición! Además, los anfitriones, profesores y asistentes se comportaron en forma excelente. Que Allah los recompense sobremanera. 
 
Tenemos entendido que fue un curso intenso y profundo. ¿En qué consistió el programa del curso en Irán?

El curso en Irán estuvo divido en dos partes. Tras el acto de apertura en la ciudad de Qom, 10 días las clases fueron impartidas en esta misma ciudad, y 5 días en la sagrada ciudad de Mashhad. Las clases estuvieron a cargo de diferentes profesores. Fueron 3 materias por día, de una duración de hora y media cada una.

Las materias que se dictaron en Qom fueron: Historia del Islam, Principios Éticos en el Sagrado Corán, y Estudios sobre el Shiísmo. En Mashhad continuamos con Historia del Islam, Principios Éticos en el Sagrado Corán, y se añadió la clase sobre el Imam Al-Mahdi (a.y.).
 
¿Dónde estuvieron residiendo y de qué forma fueron designados los dormitorios? ¿Dónde comían? ¿Dónde tomaban las clases? ¿Contaron con todos los recursos necesarios?

En Qom estuvimos radicados en un Complejo llamado “Los Compañeros del Mahdi”, ubicado a pocos metros de la Mezquita de Yamkarán. Es allí donde se encontraban los dormitorios, el comedor, y también el aula donde se dictaba el curso. En Mash·had estuvimos en un hotel muy cerca del Santuario del Imam Ar-Rida (a.s.) y era en una de las salas del mismo Santuario donde se impartían las clases. En ambas ciudades, las mujeres solteras compartían una habitación, y por supuesto, los varones solteros y quienes no estaban acompañados por sus esposas, estaban ubicados en otra. Los matrimonios tenían su propia habitación. En ambas ciudades se nos proveyó de todas las instalaciones y recursos necesarios. 
 
Aparte de las clases del curso, ¿tuvieron otras actividades?

Así es; el programa del curso comprendía otras actividades y visitas. Se puede decir que el viaje fue completo y bastante variado ya que incluyó actividades educativas, espirituales, culturales, sociales, turísticas y de esparcimiento. Incluyó visitas a personalidades, lugares sagrados e históricos, museos, bibliotecas, etc. Y cuando no había un programa en especial, cada uno podía hacer o ir a donde quisiese por su propia cuenta; por supuesto, les requeríamos que lo notifiquen por cualquier eventualidad, y fueran responsables con los horarios. 

En Qom visitamos reiteradas veces La Mezquita de Yamkarán y el Santuario de Fátima Ma’suma (a.s.). Además, visitamos Bait an-Nur, la casa del Imam Jomeini (ra.), las instalaciones de la Universidad Teológica de Mujeres Az-Zahrâ’ (a.s.), la Biblioteca de Aiatol·lah Mar’ashí Nayafí, el cementerio de mártires Golzar-e Shuhadá, la Montaña de Al-Jedr, y exposiciones culturales. Asimismo tuvimos la gracia de poder haber sido recibidos exclusivamente por el Aiatul·lah Makarem Shirazí, quien nos dirigió unas palabras y consejos. También hubo actividades de esparcimiento a piscinas, shoppings, y a un restaurante giratorio.

En Mashhad, además de la visita reiterada al Santuario del Imam Ar-Rida (a.s.), concurrimos al Museo, Biblioteca y Salón Anfiteatro que se encuentran allí mismo, y fuimos invitados por los administradores del santuario a almorzar, junto con muchísimos peregrinos más, en el comedor del Santuario. Por supuesto, aquí también hubo tiempo para ir de compras y realizar otras actividades de esparcimiento, disfrutando de la nieve que embellecía aún más la espectacular vista de la cúpula y minaretes dorados del Santuario.
En Teherán, como actividades culturales y espirituales, visitamos Yamarán -la humilde casa donde vivió el Imam Jomeini (r.a.) tras la victoria de la Revolución, y lugar desde donde profería sus discursos-; el santo sepulcro en Rei de uno de los descendientes del Imam Al-Hasan (a.s.), el Shah Abdul ‘Adzim –uno de los grandes sabios y transmisores de hadices de la Shi’ah, que fuera compañero de los Imames ‘Ali Ar-Rida, Muhammad Al-Yawuad, y ‘Alî Al-Hadi (a.s.)-; y el grandilocuente mausoleo del Imam Jomeini (r.a.). Además, como actividad de esparcimiento, subimos a la turística  Borj-e Milad –la torre más alta de Irán-y en el ínterin todos se sorprendieron de la modernidad de la ciudad de Teherán y de la República Islámica de Irán en general, y de su gran desarrollo y progreso. También visitamos La Asamblea Mundial de Ahl-ul Bait (a.s.) donde fuimos recibidos por sus máximas autoridades, el Aiatul·lah Ajtari y el Huyyat-ul Islam Muhammad Salar, quienes dirigieron unas palabras al grupo.

Cabe destacar que, además de todo esto, en nuestro tiempo libre tuvimos la oportunidad de visitar en todas estas ciudades a muy buenas y antiguas amistades, algunos de ellos nuestros compatriotas que actualmente residen en Irán, quienes nos invitaron y recibieron afectuosa y cordialmente en sus casas.
 
¿Cómo estuvo el nivel de los participantes? ¿Estuvieron a la altura de lo que se esperaba?

El nivel fue excelente, tanto en cuanto a conocimiento como, dentro de lo esperado, al cumplimiento de los horarios de clase, y debido a que en Argentina ya habían participado del curso previo y llevaban cierta carga de información, estuvieron a la altura de las preguntas y planteamientos que realizaban los profesores iraníes en sus clases.

Al finalizar este curso también se les tomó un examen que consistió en 40 preguntas generales (Multiple Choice) sobre las diferentes materias impartidas, y al-hamdulillah, todos obtuvieron muy buenas notas, ¡a pesar de los desvelos por quedarse hasta tarde suplicando en los santuarios, visitando amistades, o haciendo compras! 

Tras el examen, se realizó el acto de clausura en las instalaciones del Santuario del Imam Ar-Rida (a.s.) en Mash·had, donde se entregaron dos certificados diferentes, uno para todos los que realizaron el curso en Argentina, y otro más para los que además realizaron el curso en Irán. 
 
¿Qué se espera de ahora en más? ¿Aquellos que tengan vocación por las ciencias islámicas se les dará la posibilidad de continuar estudiando?

Quienes deseen continuar estudiando, podrán hacerlo -en principio-, con este mismo sistema de cursos cortos en distintos niveles, en la sede del Instituto de Cultura y Ciencias del Islam Al-Gadir, o por medio de escuchar las grabaciones de los cursos a través de internet.
 
¿Desea agregar unas palabras finales?

Agradezco a Allah Ta’ala por la oportunidad que nos dio de poder organizar y llevar a buen término, de principio a fin este programa de conocimiento, espiritualidad, compañerismo y sanas y gratas aventuras! Mi sincero agradecimiento también, a todos los que nos ayudaron a concretar este curso y viaje, a los Seminarios Islámicos de Qom, a la Administración del Sagrado Santuario del Imam Ar-Rida (a.s.) en Mashhad, al staff de responsables, profesores y auxiliares, y también a nuestras amistades sinceras que nos cooperaron para que esto pudiera concretarse. Un agradecimiento especial al Sheij Feisal Morhell por su ayuda imprescindible y por su denodado esmero para que todo salga bien -desde sus tan didácticas y fecundas clases, hasta sus trámites de viaje y visados en Argentina, y en Irán, por ser el intérprete y traductor al español de todas las clases dictadas en persa por los profesores, y por servir al grupo de guía turística y espiritual durante todo el periplo-. Y por supuesto, un gran agradecimiento a todos los jóvenes que desde un principio confiaron en nosotros y que además, tuvieron un comportamiento y conducta excelente en todo el viaje. Gracias por la responsabilidad, integridad, ética, compañerismo y júbilo demostrados. Vaya mi agradecimiento también a las familias de estos jóvenes por la confianza depositada. Y nuestra última invocación es: ¡Alabado sea Allah, Señor del Universo!
 

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