Viernes 24 de Marzo del 2017

25-01-2017

DE PURA CEPA RIOJANA Y MUSULMANA

Doctora Peñaloza: “El islam me hizo ver un mundo de belleza y conocimiento”


LA RIOJA.- Sonia Peñaloza (usa el nombre Fatmi como musulmana) es médica y abrazó el Islam hace unos siete años; enseña en la Universidad Nacional de La Rioja y usa la prenda denominada Hiyab que le cubre por entero su cabeza. Dice estar feliz con dos de sus hijos adolescentes que también siguieron sus pasos.

En una entrevista con El Diario de La Rioja, la doctora Peñaloza habló sobre su experiencia en el Islam, Antes era catequista de la iglesia católica pero fue conquistada por la filosofía musulmana, sus formas, su modo de vida.
 
Enseña medicina en la Universidad Nacional de La Rioja, trabaja en el Ministerio de Salud, en el Hogar Geriátrico San José, sigue estudiando Maestría en Gerontología en España, a los 24 años fue directora del hospital Seccional Aníbal Rabaglino, el cual le otorgó una experiencia empírica “sin igual” según sus dichos, ante la carencia de recursos que redoblaron sus esfuerzos para atender a los mil habitantes de esa zona rural.
 
Es poseedora de un extenso currículum y tanto su religión como la vestimenta islámica que viste fuera de su hogar, no son óbice para que esta riojana de pura cepa y descendiente del Chacho Peñaloza, Victoria Romero y de Rosario Vera Peñaloza -legendarios caudillos riojanos y la “Maestra de la Patria”- una conjunción sanguínea que la enorgullece, se desempeñe con desenvoltura en su vida social.
 
Aquí la entrevista completa:
 
¿Cómo es que descubrió el Islam y qué la llevó a adoptarla como su modo de de vida?
 
Hace siete años que descubrí el Islam, Bien lo dice usted, es una forma de vida y en árabe se denomina “din” que precisamente significa modo de vida. Es hasta algo cómico que jamás había ni siquiera rozado o leído algo de esta creencia; para mí era un mundo lejano y absolutamente desconocido, ni siquiera tangencial. Además estaba inmersa en mis trabajos médicos y mucho menos me dejaba tiempo para saber de algo que no sabía. Era catequista, católica, con todo lo que ello significa de acuerdo con la cultura cristiana y ese era mi mundo.
 
¿Cómo es su día a día como médica y musulmana?
 
Como cualquier otra persona o profesional que se levanta, desayuna, corre a su trabajo, a su casa, al estudio, pero por supuesto que en estos siete años ese “mundo” del que le hablaba en la pregunta anterior se modificó y dio un giro jamás pensado por mí. El Islam me abrió un mundo; mis ojos hoy están atentos a lo que pasa en el plano internacional; la política; el lugar que ocupa el Islam; su forma de vida. Mi vida que cambió totalmente con una visión que discierne entre lo profano y lo sagrado, mis dos hijos varones adolescentes que también tomaron el Islam de manera contundente, algo que me fortifica aún más y me sorprende de qué modo el Islam enamora a los jovenes. Debo decir que en el Islam se da un fenómeno que no se ve en otras religiones: Las mezquitas están llenas de jóvenes en un 75 por ciento. Esto nos debe llamar la atención y preguntarnos ¿qué tiene el Islam que no repele a la juventud sino que la anima a adentrarse en la espiritualidad? 
 
Hoy los medios de comunicación interesados quieren hacernos ver a un Islam retrógrado, medieval; necesitan mostrar que el terrorismo isis/daesh es el Islam, sin embargo como dice el Corán la verdad saldrá a la luz tarde o temprano y ha de mostrar la belleza que encierra y por sobre todo los derechos de la mujer que es el caballito de batalla de occidente en su nueva cruzada contra el Islam.
 
¿Desde cuándo usa el velo (hiyab) islámico y desde su profesión médica cómo se siente en su trabajo?
 
Desde hace seis años aproximadamente. Lo hice desde una profunda introspección y conocimiento de causa y observando las agudas consecuencias de la vestimenta de las mujeres occidentales, entre las que me incluía, por supuesto. No es que el Islam haya tapado a las mujeres, sino que occidente las destapó a partir de “revoluciones” feministas y de otra índole que a la postre llevaron a una nueva esclavitud a las mujeres. Las sacó totalmente de su hogar; las masificó y le dijo que su “libertad” era su trabajo no su casa ni sus hijos, a los que han delegado al cuidado de las guarderías y de extraños; le han dicho que debe mostrar su cuerpo y su belleza a todos los hombres y en fin, un conjunto de “libertades” que en lo social y a la familia le han hecho mucho daño.
 
¿Alguna vez se sintió discriminada por el uso de esa prenda tan controvertida en occidente?
 
No. Pero solo una vez por disposición del Banco Central que estipula que no se debe entrar con la cabeza cubierta. Un incidente que fue arreglado y comprendido por las autoridades bancarias que no duró más de dos horas, pues las autoridades del Centro Islámico de la Provincia de La Rioja lograron intervenir y arreglar esta cuestión. De allí jamás me sentí discriminada, sí mirada con lógica curiosidad.
 
¿Su familia de raíces cristianas y entorno social o como profesora en la universidad cómo cree usted que percibe su vestimenta islámica?
 
Al principio mal, porque ven un mundo que no entienden. Dijo uno de los sabios más relevantes del Islam y sucesor del Profeta Muhammad, Ali ibn Abi Talib, que “el hombre es enemigo de lo que no comprende”. Pero poco a poco uno con persistencia y paciencia va derribando estos mitos y desconocimiento.
 
Enseño en la Universidad Nacional de La Rioja a decenas de alumnos de Medicina y todo lo contrario, mi entorno social me respeta, me hace preguntas por supuesto y esto es lógico y las acepto con agrado ya que me dan la oportunidad de explicar lo que es el Islam.
 
Usted comentó que además de ser médica, sigue estudiando ¿esto es algo normal en el Islam o se sale de sus límites?
 
Hay una cantidad de Tradiciones (hadices) tanto del Profeta Muhammad como de los Imames de su casa sobre el conocimiento y de adquirirlo, tanto para hombres como para mujeres. Dice una sentencia que “es una obligación de todo musulmán y musulmana adquirir el conocimiento” y otra “id en busca del conocimiento hasta la China”, queriendo significar que debemos bucear para encontrar y beber del conocimiento donde este se encuentre. Fíjese que en los países musulmanes o en Irán por ejemplo, el 60 por ciento del alumnado es mujer.
 
Pasa que intentan crear un estereotipo ayudado precisamente por sectas que, como el uahabismo (una creación inglesa que dio sus frutos cuando la actual dinastía Saud se hizo con el gobierno de Arabia a la que puso su nombre) tienen una versión retorcida del Islam, misógina, atrasada y que interpreta el Corán en forma literal, cuando el mismo Corán habla de que muchos de sus versículos tienen un sentido figurado. ¿Qué le parece si tomamos la Biblia y comenzamos a despedazar en los muros a los niños tomándolos por los tobillos de acuerdo a la narración de la toma de Jericó? ¿O se les da la orden a los hombres para violar a las mujeres? Hay que tener mucho cuidado con las sectas surgidas en el seno del Islam, que fueron apadrinadas por el imperio inglés.
 
Doctora Peñaloza: El Islam hoy es tapa de todos los diarios y particularmente los de Europa y América del Norte; un 50 por ciento de las noticias de los diarios españoles, por ejemplo, está dedicado al Islam pero no precisamente para hacer difusión de sus valores sino para vilipendiarlo. ¿Qué nos puede decir sobre esto?
 
Es muy simple: si usted estudia cada noticia en cada medio, verá que es la misma pero su encabezado puede diferir. El cuerpo de la nota no se modifica. ¿Y esto por qué? Porque los medios monopólicos toman las noticias de las grandes agencias internacionales que creo no sobrepasan las cinco y que están en manos del sionismo. ¿Qué de bueno entonces pueden decir del Islam? Y las masas que miran las grandes cadenas de televisión consumen y creen tonterías que se dice del Islam. Pero además una cosa es lo que hacen los hombres que se dicen musulmanes, como esta secta uahabí que inoculó su veneno al corpus del Islam de las escuelas sunnitas, y otra lo que dice el Corán y los grandes sabios bien guiados.

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